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3 guitarristas que revolucionaron la música gracias a una discapacidad Destacado

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Published: 13 Septiembre 2016
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Imagen: De izquierda a derecha: Tony Iommi, Django Reindhardt y Andrés Godoy Imagen: De izquierda a derecha: Tony Iommi, Django Reindhardt y Andrés Godoy http://www.eldefinido.cl/

 Perder algunos dedos o incluso una mano, no solo no impidió que siguieran tocando, sino que los obligó a inventar nuevos estilos, que transformaron la historia de la música.

Las actividades humanas están llenas de convenciones: mediante la aceptación consensuada de formas, técnicas, normas y principios se establece una forma “correcta” y una forma “incorrecta” de proceder. Por esto es que en el fútbol se enseña a chutear con los bordes del pie y no con la punta, y en las escuelas de diseño se inculca que hacer publicidad gráfica con Comic Sans es una aberración que debería pagarse con sangre (que nadie lo dude).

 

Pues bien, si te dicen que no hagas algo y lo haces, hay dos opciones: o creas algo nuevo y genial, o echas todo a perder. Uno de cada mil casos logra lo primero, y se lleva los aplausos que los 999 restantes recibieron en forma de paipazos por desobedientes.

La música no es la excepción. Dentro de su historia han existido personajes que, sencillamente por incapacidad de cumplir con alguna convención, tuvieron que innovar y con ello marcaron un precedente que influenciaría a las futuras generaciones.

A continuación te contamos de algunos de ellos:

1. Django Reinhardt

Este guitarrista gitano nació en Bélgica en 1910, aunque creció en las afueras de París, donde su familia se asentó desde su infancia. Comenzó su carrera a la temprana edad de doce años y, a pesar de su personalidad inestable y su afición al juego, su enorme talento le valió el respeto de sus colegas parisinos… Lo cual, siendo gitano, era toda una rareza.

A la edad de dieciocho años Django volvía a su caravana gitana a eso de la una de la mañana, después de uno de sus conciertos, cuando ocurriría la desgracia que cambiaría irreversiblemente su carrera: todo ocurrió cuando una vela cayó sobre una pila de flores de celuloide y papel que su esposa vendía en la ciudad. El infierno se desató en cuestión de segundos.

Las llamas arrasaron con todo, incluida una parte de Django: el fuego le causó graves daños en su pierna derecha, y quemó algunos tendones de su mano izquierda, inmovilizando para siempre sus dedos meñique y anular. Nunca más pudo volver a estirarlos.

Esta falta de movilidad fue muy invalidante para Django, pero supo trabajar para contrarrestarla durante los dieciocho meses que pasó en recuperación. Se las ingenió para utilizar todos los dedos en la digitación de acordes, y los solos los hacía con los dos dedos buenos que le quedaban.

Fue más o menos durante esta misma época (¡vaya período agitado para el pobre cabro!) que Django conoció a artistas de jazz como DukeEllington, Eddie Lang y Louis Armstrong, los cuales rápidamente se mezclaron con el vocabulario de música tradicional gitana y francesa que Django ya poseía. Esta mixtura se vería cuajada en 1934, con la formación del Hot Club Quintet. En él se encontraba el violinista StéphaneGrappelli, el gran socio musical de Django Reinhardt, con quien serían recordados como los padres del jazz manouche o gypsy jazz.

Su estilo estaba caracterizado por un elegante uso de acordes y escalas menores, aun sobre composiciones en tonalidad mayor. Esto le daba a sus canciones una sonoridad exótica, melódica pero oscura. Y a diferencia de otros guitarristas, que tocan sus solos usando todas las cuerdas, Django tocaba en velocidad usando solo una o dos, recorriendo el mástil horizontalmente, mientras las guitarras rítmicas marcaban el pulso y daban la onda característica del jazz manouche, con tanta efectividad que ni siquiera se notaba la ausencia de batería.

Django Reinhardt – Minor Swing

Durante la ocupación de Paris, en la Segunda Guerra Mundial, Django vio cómo la trascendencia de su música, combinada con algo de suerte, le ayudaron a sobrevivir al exterminio que sus compatriotas gitanos sufrieron. Oficiales nazis como el “Doktor Jazz” DietrichSchulz-Köhn, declarado aficionado al jazz, desobedecieron a la postura oficial del Tercer Reich que despreciaba la música swing, y tuvieron una especial indulgencia al encontrarse de frente con los músicos que admiraban. Tras el fin de la guerra, Django pudo reunirse con su quinteto y continuar tocando, realizando giras internacionales y difundiendo su música hasta 1953, cuando una hemorragia cerebral le causaría la muerte a la corta edad de 43 años.

Django Reinhardt – Three-Fingered Lightning (fragmento)

2. Tony Iommi

A pesar de su gran impacto para la música popular, Django Reinhardt no es demasiado conocido a nivel general. Sin embargo para Tony Iommi, guitarrista fundador de Black Sabbath, la figura de Django Reinhardt sirvió de inspiración para afrontar una desgracia similar y salir adelante como guitarrista.

Como cualquier otro joven de clase trabajadora de la Birmingham de los años '50 y '60, Frank Anthony Melby Iommi creció rodeado de la hostilidad de los barrios populares de la industrial ciudad. Pero mientras sus vecinos se metían en problemas, el joven Tony Iommi se dedicaba a tocar guitarra.

Apenas con diecisiete años se le presentó la oportunidad de entrar a The Birds & The Bees, banda profesional que estaba a punto de embarcarse en una gira por varios países de Europa. Tony había decidido dejar su empleo para unirse a ellos, con tan mala suerte que en su último día de trabajo sufrió el accidente que casi le costó su carrera.

Iommi era uno de los muchos jóvenes que se ganaban la vida trabajando en las industrias metalúrgicas de Birmingham. Aquel día lo enviaron a cortar planchas de metal en una máquina cortadora, y… no hace falta describir mucho la escena: en un descuido acercó mucho sus manos y la máquina le cercenó las puntas de sus dedos medio y anular de la mano derecha (siendo Iommi zurdo).

En un principio Iommi se deprimió y se resignó a que debería abandonar la música para siempre. Por fortuna, su jefe lo visitó en casa y le hizo conocer a Django Reinhardt. Además de quedar fascinado con su música (Iommi era un amante del jazz y el blues), la historia de cómo aprendió a tocar con dos dedos menos lo motivó a ingeniárselas y hallar una forma de seguir tocando. Aunque sus dedos seguían funcionando (solo que un tercio de falange más cortos), la falta de yemas hacía que tocar guitarra fuera extremadamente doloroso. Ya que por aquel entonces las cuerdas de guitarra eran más gruesas, Iommi creó un encordado personalizado, combinando cuerdas de guitarra y de banjo, y bajó la afinación de la guitarra para que las cuerdas quedaran menos tensas.

Además de las modificaciones a su guitarra, Iommi debió adaptar sus manos para poder tocar, pues tocar como antes se hacía insufrible. Así es que comenzó a fabricar dedales con diversos materiales, con la finalidad de proteger sus dedos heridos y poder utilizarlos al tocar. Fue todo un ensayo y error, pues debían ser lo suficientemente suaves como para pisar las cuerdas, pero lo suficientemente firmes como para no despegarse al primer roce. Tras muchas pruebas encontró la forma de proteger sus dedos cubriendo las puntas con tela adhesiva y colocándose unas coberturas de cuero que hacían la función de yemas postizas, todo fijado con unas gotitas de pegamento.

Black Sabbath "Paranoid" Live in Birmingham

Uno de los elementos característicos del estilo de Black Sabbath es su sonido oscuro y denso. Este se debe, en gran parte, a la combinación de factores que Iommi debió barajar para poder seguir tocando. Uno de ellos es la ya mencionada afinación de la guitarra, varios semitonos más baja que lo normal, que le daba un espectro de frecuencias graves que hacían a la guitarra sonar más ronca. El otro factor es que, ya que por su accidente era incapaz de tocar ciertos acordes, debía tocar menos notas pero lograr que sonaran grandes y potentes. Para esto aprovechó la nueva afinación, conectando su guitarra a la entrada de bajo de los amplificadores, cortando así los agudos y potenciando las frecuencias más graves. A esto le agregó una nueva forma de digitar los acordes, presionando las cuerdas con mucha fuerza y agregándoles potentes vibratos. La suma de todos estos elementos crearon un estilo que influenciaría a generaciones completas de guitarristas de hard rock, heavy metal y doom metal de todas las latitudes.

Para quienes sepan algo de inglés, conozcan más de esta historia viendo este divertido corto animado de VH1: 

3. Andrés Godoy

Imposible no concluir esta nota con un ejemplo nacional. Para quienes no conocen a Andrés Godoy, les contamos que es un guitarrista que recorre el mundo dando conciertos, masterclass y charlas motivacionales, y el método de guitarra inspirado en su técnica ha sido ya traducido al inglés y al alemán. Como gestor cultural fundó el proyecto Escuelas de Rock en los años ’90, produjo discos para bandas como Los Bandoleros de Teno, Los Peores de Chile, Lilits, Tito Escárate y Sinergia, de la cual su hijo Bruno es baterista. Ha colaborado además en instituciones como el Centro Cultural de Pudahuel y Balmaceda 1215, participó en la generación de rock chileno de los años ’70 con su dúo Andrés y Ernesto y posteriormente con la banda Alejaica, y en paralelo a todo esto ha llevado una fructífera carrera solista, combinando en sus discos música cantada e instrumentales de guitarra… Tocados con una sola mano.

Así, tal cual: con una sola mano.

Comenzó a tocar guitarra a los diez años, y como parte de una familia humilde, Andrés trabajó desde muy joven ayudando a su padre en un molino en su natal San Antonio. Fue en esta labor que a los 14 años sufrió un terrible accidente, en el que sufrió la fractura de sus dos piernas y la amputación de su brazo derecho.

La recuperación fue lenta y dolorosa. Al dolor físico se sumaba la devastación emocional de sentir que había perdido a la música para siempre. Sin embargo, aunque en un principio dio por hecho que jamás podría tocar otra vez, con el paso del tiempo fue atreviéndose a experimentar con su guitarra, digitando acordes con una sola mano y practicando formas de percutir las cuerdas para hacerlas sonar sin su mano derecha. Tras años de trabajo y práctica estas técnicas, mezclas de legatosy hammers, más un ingenioso uso de su dedo meñique para pulsar cuerdas, constituirían lo que el mismo Godoy bautizaría como método “Tatap”.

En la actualidad Andrés Godoy es uno de los músicos con mayor actividad fuera de Chile. Cada año realiza giras internacionales de varios meses, especialmente a Europa y Asia, donde no solo se luce como músico, sino también como profesor. Sin ir más lejos, su libro instructivo “Tatap: Técnica De Guitarra Con Una Sola Mano” está muy bien valorado en Europa como material de aprendizaje.

La gracia de Andrés Godoy, como él mismo declaró  en entrevista a El Definido, es que su estilo no es “bueno considerando que tiene una mano”. Es bueno incluso para guitarristas que sí tienen sus dos manos. El Tatap es una técnica revolucionaria e impresionante, que si bien nació de una situación fortuita, sirvió para abrir nuevas posibilidades en el estilo fingerstyle de la guitarra acústica.

Actualmente Andrés Godoy está recuperándose de una tendinitis en su codo izquierdo que le ha reducido la fuerza y movilidad de su mano en un 50%. Por esta situación ha debido cancelar conciertos y está trabajando por recuperar sus habilidades para retomar su actividad musical lo antes posible. Desde acá nuestros mejores deseos para don Andrés. Mejórese pronto por favor.

Andrés Godoy: Pájaro Sol 

Los seres humanos somos imperfectos y estamos siempre vulnerables a las desgracias. La música, como creación humana, no está exenta de eso: es cercana a nuestras imperfecciones, se deja influenciar por nuestra historia y reacciona a nuestras circunstancias. Si no fuera por esas imperfecciones, no habría prácticamente nada de lo que escuchamos hoy. Quizás, ni siquiera existiría la música.

Gracias a la genialidad de individuos que supieron utilizar la imperfección como recurso es que hoy tenemos obras maestras que empatizan con las tribulaciones propias de nuestra existencia, y nos recuerdan que la música no solo se vale de notas y silencios, sino también de experiencias de vida mezcladas con inteligencia.

¿Qué otras historias como estas conoces?

Artículo tomado de: http://www.eldefinido.cl/

 

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