Último Minuto
FIN DEL PLAZO --> Ampliación postulación ... - Martes, 21 Noviembre 2017 15:34
Postula al Programa Institucional de ... - Miércoles, 22 Noviembre 2017 15:26
​Seminario en liderazgo y Comunicación ... - Viernes, 10 Noviembre 2017 11:19
Psicología UTA: Información ... - Jueves, 09 Noviembre 2017 11:57
V Feria Laboral - Jueves, 09 Noviembre 2017 11:29
YVES SIOUI - Artista Indígena Canadiense ... - Domingo, 05 Noviembre 2017 17:48
Conversatorio candidatos Parlamentarios ... - Martes, 24 Octubre 2017 13:48
Ps. Aprendizaje: Entrega Notas II Control - Lunes, 23 Octubre 2017 16:12
Postulación: Prácticas profesionales - Martes, 17 Octubre 2017 13:52
Proceso de eliminación de asignaturas, ... - Lunes, 16 Octubre 2017 10:23

uta del estado vertical-01




Deja Tu Comentario




Cuento: Instrucciones para triunfar en el oficio, Galeano

Escrito por 
Valora este artículo
(1 Voto)

A estás alturas nadie puede creer en eso de la comunicación objetiva. Por más que se mantenga una postura supuestamente neutra y se entregue información desde los distintos puntos de vista para que el lector se haga su propia idea, inevitablemente toda comunicación es intencionada, se asuma o no.

 

Instrucciones para triunfar en el oficio

Cuento de Eduardo Galeano.

Hace mil años, dijo el sultán de Persia:

 

— Qué rica.

 

Él nunca había probado la berenjena, y la estaba comiendo en rodajas aderezadas con jengibre y hierbas del Nilo.

 

Entonces el poeta de la corte exaltó a la berenjena, que da placer a la boca y en el lecho hace milagros, porque para las proezas del amor es más poderosa que el polvo de diente de tigre o el cuerno rallado de rinoceronte.

 

Un par de bocados después, el sultán dijo:

 

— Qué porquería.

 

Y entonces el poeta de la corte maldijo a la engañosa berenjena, que castiga la digestión, llena la cabeza de malos pensamientos y empuja a los hombres virtuosos al abismo del delirio y la locura.

 

— Recién llevaste a la berenjena al Paraíso, y ahora la estás echando al Infierno — comentó un insidioso.

 

Y el poeta, que era un profeta de los medios masivos de comunicación, puso las cosas en su lugar:

— Yo soy cortesano del sultán. No soy cortesano de la berenjena.

 

Tomado de:
Cuentos con luz propia

Usuarios Online

  • No one available at the moment.